jueves, 17 de septiembre de 2009

Capítulo 3



Como hemos mencionado en el capítulo anterior, el problema se concentró en el quinto postulado. Y su historia es la de los múltiples esfuerzos por descubrir la naturaleza de la geometría y del mundo que nos rodea.

Mucho tiene que ver con las rectas paralelas, como las que usted puede ver en este techo:


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3.1 DE EUCLIDES A SACCHERI

Dos fueron los tipos de esfuerzo que desarrollaron los matemáticos entre Euclides y el siglo XIX para abordar el problema del postulado quinto. Por un lado trataron de obtener un postulado similar que fuera más evidente. Por el otro lado, trataron de deducir el quinto postulado de los otros postulados y axiomas.

Ptolomeo

El primer intento fue hecho por el famoso astrónomo Claudio Ptolomeo, quien trató de deducir el quinto postulado de los otros 9 axiomas y postulados así como de los teoremas 1 al 28 de Euclides que no dependen del quinto postulado.


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Claudio Ptolomeo (c. 85-165 d. C)

Es decir, trató de obtener otra colección de axiomas y que el quinto se desprendiera de los nuevos.

Sin embargo, Ptolomeo asumió sin darse cuenta que 2 líneas rectas no encierran un espacio y que si $AB$ y $CD$ son paralelas, entonces lo que sea válido para los ángulos internos en un lado de $FG$ debe serlo también en el otro. Vea la figura.


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Proclus

Proclus en el siglo V d. C. (410-485 d. C) le restó validez al postulado y además señaló algunas inconsistencias en el trabajo de Ptolomeo. Dijo:

La afirmación que dos rectas convergen más y más conforme son producidas y entonces ellas se encontrarán en algún momento es plausible pero no necesaria.

Para demostrar su punto de vista dijo que la hipérbola se aproxima a su asíntota tan cerca como se quiera, pero nunca se tocan. Es decir: existen figuras geométricas que por más que se acercan no se cortan nunca. ¿Por qué tenían que cortarse las dos rectas en el caso del quinto postulado?

Proclus dio una prueba del quinto postulado pero basado en otro axioma, con lo que simplemente sustituyó un axioma por otro.

Cap_03__7.jpgLa hipérbola

Nasîr-Eddîn

Otra prueba fue dada por el persa Nasîr-Eddîn (1201-1274), editor de Euclides, cuya obra fue reproducida posteriormente por el inglés John Wallis (1616-1703). Wallis que criticó la prueba del persa, también ofreció la suya propia.

Wallis

Wallis escribió sobre esto en 1663 pero publicó su trabajo hasta 1693. Wallis propuso un nuevo axioma que pensó era más plausible que el de las paralelas (por medio de éste y el resto de axiomas probó el quinto postulado).


Cap_03__8.jpgJohn Wallis (1616-1703)

El postulado decía:

Dado un triángulo $\bigtriangleup ABC$ y dado un segmento $\overline{DE}$, existe un triángulo $\bigtriangleup DEF$ (con $DE$ como uno de sus lados) que es semejante a $\bigtriangleup ABC$ (es decir MATH).

La idea intuitiva es que uno puede estirar o encoger un triángulo como uno quiera sin que haya distorsión.

El decía que el axioma de Euclides de que se puede construir un círculo con un centro y radio dados presupone que hay un radio arbitrariamente largo a nuestra disposición, por eso, uno puede igualmente asumir su análogo para figuras rectilíneas como un triángulo.

No hay razón para considerar el postulado de Wallis más plausible que el quinto de Euclides, puesto que resulta ser lógicamente equivalente a éste.


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La formulación más conocida: el postulado de las paralelas

Joseph Fenn en 1769 sugirió una sustitución del postulado:

Dos rectas que se cortan no pueden ser paralelas a una tercera recta.

Al parecer este axioma había aparecido en la obra de Proclus.

El axioma dado por Fenn es equivalente al dado por el escocés John Playfair (1748-1 819), que constituye la versión más conocida del quinto postulado:


Cap_03__16.jpgm y n no pueden ser las dos paralelas a l

A través de un punto exterior a una recta dada solo pasa una recta paralela a la recta dada.


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El gran matemático francés Legendre también trabajó durante 40 años alrededor del famoso postulado. Hizo pruebas del mismo, pero siempre se filtraba un axioma que era equivalente o igualmente complejo que el quinto postulado. Por ejemplo, probó que el quinto postulado era equivalente a:

La suma de los ángulos de un triángulo es igual a dos ángulos rectos.

Métodos indirectos

El trabajo de Ptolomeo se puede ver también como un esfuerzo por deducir el quinto postulado de los otros. Este método y otros que se usaron podemos decir que fueron intentos de demostrar directamente que el quinto postulado se derivaba de los otros.

Pero no solo pruebas directas se ofrecieron, también se dieron indirectas. Es decir, se usaba una versión contraria al postulado con el propósito de demostrar que este conjunto nuevo de postulados con la versión contraria conducía a una contradicción.


Cap_03__18.jpgTipos de demostración

2.2 ¿AUTOEVIDENTES?

Pero volvamos a los postulados.

El gran filósofo de la Antigüedad griega Aristóteles había hecho una distinción entre postulados y nociones comunes o axiomas.

Los axiomas eran evidentes en sí mismos y comunes para todas las ciencias.

Los postulados eran menos evidentes.

Fue Proclus -tiempo después- quien llamó axiomas a las nociones comunes.


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Es interesante notar que Aristóteles pensaba que los postulados aunque no tenían que saberse verdaderos, sin embargo, se debía probar su verdad demostrándose que las proposiciones deducidas de ellos coincidían con la realidad.

Proclus pensaba algo un poco diferente: toda la matemática era hipotética, es decir sin importar si sus deducciones eran o no verdaderas.

Aunque se supone que Euclides aceptó el criterio de Aristóteles, en su libro no hizo diferencia entre ambos tipos de proposiciones.

Lo decisivo para la historia del pensamiento fue que los matemáticos de las épocas posteriores asumieron los postulados y los axiomas como verdades incuestionables.

Y como los teoremas y proposiciones de esa geometría eran derivados de los axiomas, entonces, todo el edificio euclidiano no podía ser cuestionado.

El espacio real se consideró descrito por la geometría euclidiana y por sus axiomas y postulados.

Es decir, la geometría euclidiana describía perfectamente el mundo que nos rodea.

Nada ni nadie debía dudar de esta verdades sobre nuestra realidad.

Durante más de dos mil años esto fue así.

Sin embargo, aunque nadie dudaba de su verdad, el quinto postulado no parecía ser tan autoevidente como los demás.

2.3 PREGUNTAS

Conteste las siguientes preguntas antes de continuar la lectura.

  1. ¿Cuántos capítulos contiene los Elementos de Euclides?

  2. Enuncie los primeros cuatro postulados de Euclides.

  3. Enuncie tres "nociones comunes'' de Euclides.

  4. Explique por qué el quinto postulado fue el más polémico a lo largo de la historia de las matemáticas.

  5. Explique las diferencias que establecía Aristóteles entre postulados y axiomas.

  6. Explique qué quiere decir "autoevidente''.

    Diga si la proposición es falsa o verdadera. Justifique su respuesta. Puede usar un diagrama para mostrar su punto de vista.

  7. No se puede extender un segmento cualquiera a una recta en la geometría euclidiana.

  8. En la geometría euclidiana es posible describir un círculo a partir de su radio.

  9. La suma de dos ángulos rectos es en la geometría siempre 180 grados.

  10. En la geometría euclidiana, el todo es siempre mayor que la parte.

  11. El quinto postulado de Euclides era igualmente evidente que los otros postulados.

2.1 LOS POSTULADOS

Los antiguos griegos creyeron que los seres humanos podían reconocer inmediatamente ciertas verdades acerca de las propiedades geométricas de los objetos físicos y del espacio que nos rodea. Por ejemplo que al tener dos puntos es posible trazar una y solo una recta por ellos. O que el todo siempre es más grande que cualquiera de sus partes.


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"Verdades'' como las anteriores son las que se conocen como los famosos postulados y axiomas de la geometría clásica y que se encuentran en el libro Elementos de Euclides.

Los Elementos contiene trece libros o capítulos (aunque se le añadieron 2 libros más escritos por autores posteriores). Los primeros 6 son sobre geometría plana, los tres siguientes sobre teoría de números, el décimo sobre inconmensurables, y los tres últimos sobre geometría de sólidos. El libro empieza con 23 definiciones, dos de las cuales son:

  • "un punto es lo que no tiene parte'',

  • "una recta es una longitud sin anchura''.

Los postulados de Euclides también se encuentran en el Libro I de los Elementos. Se suele hacer una distinción entre postulados y nociones comunes o axiomas.

Postulados

1. Se puede trazar una recta desde un punto a otro cualquiera.


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2. Es posible extender un segmento de recta continuamente a una recta.


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3. Es posible describir un círculo con cualquier centro y cualquier radio.


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4. Que todos los ángulos rectos son iguales.


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5. Que si una línea recta corta a otras dos rectas formando con ellas ángulos interiores del mismo lado menores que dos ángulos rectos, las dos líneas rectas, prolongadas indefinidamente, se cortan del lado por el cual los ángulos son menores que dos ángulos rectos.


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Nociones comunes

  • 1. Cosas que son iguales a la misma cosa son iguales entre sí.

  • 2. Si iguales se suman a iguales, los resultados son iguales.

  • 3. Si iguales se restan de iguales, los restos son iguales.

  • 4. Cosas que coinciden una con otra son iguales entre sí.

  • 5. El todo es mayor que la parte.

Los dos primeros postulados son abstracciones derivadas de nuestra experiencia con una regla.

El tercer postulado se obtiene de nuestra experimentación con un compás.

El cuarto postulado es tal vez menos obvio y más abstracto, pero se deduce de nuestra experiencia midiendo ángulos con un transportador (donde la suma de ángulos suplementarios es 180, tal que ángulos suplementarios son congruentes entre sí).

La noción cuarta se refiere a la "superposición'' de figuras y es geométrica en su carácter; por eso debería Euclides haberla colocado más bien como un postulado.

Los Elementos condensó el desarrollo lógico de la matemática de la época y tuvo que pasar más de 2 000 años para que se realizara una formulación más cuidadosa.

Para que se tenga una idea, el Libro I contiene los teoremas sobre congruencia de triángulos, construcciones elementales con regla y compás, desigualdades relativas de ángulos y lados en un triángulo, rectas paralelas, paralelogramos y demostraciones del teorema de Pitágoras y su recíproco.


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El quinto postulado

El quinto postulado ha sido el controversial.

Es diferente de los otros porque no se puede verificar empíricamente si dos rectas se cortan, ya que solo podemos trazar segmentos y no las rectas completas.

Podemos extender los segmentos cada vez más lejos para ver si se cortan en algún punto, pero no se pueden extender infinitamente.

Con ese postulado, Euclides ofreció una formulación de este asunto fundamental que es el paralelismo.

Tiempo después se demostraría que este quinto postulado, tal y como lo planteó Euclides, es equivalente a afirmar que por un punto externo a una recta dada solo pasa una paralela.


Cap_02__9.jpgBuscando paralelas

Capítulo II: En la geometría euclidiana

El sentido de las geometrías no euclidianas solamente se puede captar si se entiende la evolución de las matemáticas. En particular el papel que jugaron y juegan esos términos que solemos llamar postulados o axiomas.

Si bien las matemáticas no son reducibles a puras deducciones lógicas con base en axiomas, nadie puede negar que estos asuntos han sido y seguirán siendo muy importantes para todas las dimensiones de las matemáticas. Y, por lo tanto, para su aprendizaje y enseñanza.

Vamos a realizar una incursión en la historia de la geometría para desentrañar los secretos de esas geometrías. Antes mencionemos que la palabra "geometría'' viene del griego geometrein (geo: tierra, y metrein: medir). Según Herodoto, el historiador griego del siglo V a.C., el origen de la geometría se debía a los agrimensores egipcios; la realidad es que todas las viejas civilizaciones tuvieron conocimiento o prácticas geométricas.

Empezamos con Euclides y sus famosos postulados.

Euclides de Alejandría y su famoso libro los Elementos a veces se asocian como si fueran lo mismo; la realidad es, sin embargo, que se guardan muchos libros o tratados que Euclides escribió en campos que van desde la astronomía y música a la óptica y mecánica, e, incluso, tuvo un trabajo sobre las secciones cónicas.


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Página de los Elementos, versión griega del siglo IX

Los historiadores de las matemáticas más conocidos señalan que se ha perdido por lo menos la mitad de las obras de Euclides. Algunos especulan que hasta elementos de geometría analítica podían haber estado en estos libros y obras perdidos.

Las cinco obras de Euclides que sobrevivieron hasta nuestra época han sido: Los Elementos, Los Datos, La División de Figuras, Los Fenómenos y La Optica. El libro más importante y de mayor influencia histórica fue claramente los Elementos.

Ahora bien, la opinión de los historiadores es que no se trataba de un compendio; es decir, no se trataba de una síntesis de los trabajos matemáticos previos a la época, sino que más bien era algo así como un libro introductorio, con la aritmética y la geometría elementales básicas disponibles.

Euclides nunca en este libro asumió o pidió crédito de originalidad, por lo que se supone que probablemente tomó muchos elementos de matemáticos anteriores o de la época; lo que esencialmente hizo fue una ordenación lógica y siguiendo un método que se le suele atribuir como algo original. El asunto es todavía más complejo si entendemos que este trabajo fue copiado posteriormente a Euclides y, posiblemente, los copistas añadieron cosas que no correspondían a la creación de Euclides; es decir, es seguro que no sabemos cuánto fue realmente de Euclides.

Los Elementos de Euclides fue el primer libro de texto que tuvo el mayor impacto en la historia de la humanidad. La primera versión impresa del libro apareció en el año 1482 en Venecia, uno de los primeros libros que se imprimió, y desde entonces se afirma que ha tenido más de mil ediciones. Hay quienes dicen que salvo la Biblia, probablemente, no existe otro libro que haya tenido tantas ediciones

1.8 PREGUNTAS

Conteste las siguientes preguntas antes de continuar la lectura

  1. ¿Cuál es el periodo alejandrino de la historia de las matemáticas?

  2. ¿Cuáles consecuencias tuvo la actitud de Eudoxo con relación a los inconmensurables?

  3. ¿Quién se podria decir fue el principal matemático de la Antigüedad griega?. ¿Por qué?

  4. Describa las características esenciales de la educación y el conocimiento en la Edad Media?

  5. ¿Qué es el Renacimiento?

  6. Mencione algunos de los logros de la llamada Revolución Científica.

  7. Explique algunas de las contribuciones intelectuales de Galileo.

  8. Explique por qué el autor considera que la geometría euclidiana poseía límites.

  9. Mencione 3 resultados famosos del trabajo intelectual de Newton.

  10. Explique y compare algunas de las principales características de las matemáticas del siglo XVIII.

  11. ¿Qué hizo Euler por el Cálculo?

  12. Señale 2 resultados que para el autor de este libro fueron decisivos en la historia de las matemáticas del siglo XIX.

  13. ¿Cuá fue la principal contribución de Galois a las matemáticas?

  14. ¿Cuál fue la contribución matemática de Lobachevsky?

  15. ¿Explique qué era el Programa de Erlangen?

  16. ¿Cómo se dividieron su trabajo matemático Lie y Klein?, explique.

  17. ¿Que teoría famosa creó Georg Cantor?

  18. Mencione una contribución de Peano a las matemáticas?

  19. ¿Qué es el Logicismo?

    Diga si la proposición es falsa o verdadera. Explique.

  20. Pitágoras perteneció al periodo alejandrino.

  21. Apolonio rechazó los irracionales.

  22. Las paradojas de Zenón fueron utilizadas por San Agustín.

  23. Las matemáticas medievales fueron producto exclusivo de los europeos.

  24. Los árabes dieron importancia al álgebra y a la aritmética.

  25. La Revolución Científica precedió al Renacimiento.

  26. La Geometría Analítica fue creada por Apolonio de Perga.

  27. Las matemáticas del siglo XVIII estuvieron basadas en la lógica.

  28. La geometría no euclidiana y los cuaterniones fueron resultados de la Revolución Científica.

  29. Desargues fue el creador de la Geometría proyectiva.

  30. Boole es el padre del Logicismo.

  31. Galileo pensaba que la derivada era una velocidad.

  32. Leibniz se adelantó a Newton en la creación del Cálculo.

  33. Frege publicó Principia Mathematica.

  34. Hilbert creó una geometría no euclidiana.

    Comente el siguiente párrafo:

    "Las cosas cambiaron en la conciencia de la comunidad matemática ante la evidencia de teorías que no parecían responder a la evidencia física y a una relación con la realidad y el mundo que nos rodea; se empezó a desarrollar la idea y la opinión de que las matemáticas no necesariamente se refieren de manera directa al mundo, y que las teorías y conceptos de las matemáticas tienen validez en sí mismos y medidos por parámetros establecidos por la comunidad matemática, y que suelen ser la validez lógica y el rigor conceptual.''

1.7 LAS GEOMETRÍAS NO EUCLIDIANAS

Podemos establecer una periodización de la historia de las matemáticas distinta a la que ofrecimos al comenzar este capítulo, con una óptica un poco diferente, más bien filosófica.

Otra periodización

Podemos considerar la historia de las matemáticas dividida en dos grandes fases: antes del siglo XIX y sus resultados matemáticos, y después de estos resultados. El asunto que establece la división es la naturaleza de las matemáticas o, mejor dicho, la opinión y conciencia sobre la naturaleza de las matemáticas que la comunidad matemática desarrolló.

Hasta el siglo XIX, con la emersión de las geometrías no euclidianas, álgebras y números abstractos no conmutativos, siempre, de alguna u otra forma, se asumió las matemáticas como una descripción directa de la realidad física del mundo que nos rodea. La tesis de que los números representan cosas, corazón de la visión pitagórica de la Antigüedad, se filtró en la conciencia occidental, en el Renacimiento, la Revolución Científica y en el período posterior para afirmar una relación vinculante y de dependencia entre las matemáticas y la realidad.

Las cosas cambiaron en la conciencia de la comunidad matemática ante la evidencia de teorías que no parecían responder a la evidencia física y a una relación con la realidad y el mundo que nos rodea; se empezó a desarrollar la idea y la opinión de que las matemáticas no necesariamente se refieren de manera directa al mundo, y que las teorías y conceptos de las matemáticas tienen validez en sí mismos y medidos por parámetros establecidos por la comunidad matemática, y que suelen ser la validez lógica y el rigor conceptual.

Mientras en el siglo XVIII las matemáticas eran vistas probablemente como una continuación de la física, de la mecánica y la cinemática, capaces de predecir eventos de la realidad, en el siglo XIX hay visiones que establecen con toda claridad una distancia de las matemáticas con relación al mundo.

La autonomía de las matemáticas

La autonomía e independencia de las matemáticas conforman, entonces, un elemento diferente que arranca con toda propiedad en el siglo XIX, aunque algunos científicos y matemáticos anteriormente habían expresado ideas en ese mismo sentido.

Las matemáticas como campos alejados de la aplicación física y de la descripción de la naturaleza permitía la creación de especialistas de las matemáticas puras: un profesional bastante diferente al que en siglos anteriores podía "representar'' al matemático.

Si ponemos las cosas en esta perspectiva histórica, la relevancia que ocupa la geometría no euclidiana es extraordinaria. Hasta el siglo XIX, 23 siglos después de la obra de Euclides que estableció la mayor sistematización de la geometría antigüa, se realizó un cambio de visión sobre las matemáticas; y este cambio de visión radical fue producto en especial de las geometrías no euclidianas, que rompían la organización axiomática clásica y afirmaban, con plena validez matemática, teorías en contradicción con la geometría euclidiana.

El impacto era enorme, pues la geometría euclidiana describía supuestamente el mundo o las percepciones que sobre el mismo se tenían. ¿Cómo era posible una geometría que no hiciera lo mismo y fuera también válida?, ¿no se trataría, entonces, solamente de quitar, añadir o modificar uno de los axiomas o postulados de la geometría euclidiana? Era evidentemente algo mucho más profundo que eso: era cambiar la visión sobre las matemáticas y su relación con el mundo que predominó durante tanto tiempo.

Debe decirse, sin embargo, que no solo la geometría no euclidiana contribuía a una percepción diferente de la relación entre las matemáticas y el mundo; el álgebra abstracta alteró la "normalidad'' de la artimética tradicional, y esto tuvo un gran impacto. De hecho, el influjo de abstracción que supone la naturaleza misma del álgebra impregnó crecientemente todos los campos de las matemáticas (unos más que otros), y una actitud consistente de abstracción y generalización de objetos y métodos, una "separación'' de las matemáticas del mundo.

Las geometrías no euclideanas constituyen una de los grandes revoluciones en el pensamiento, con implicaciones extraordinarias en la historia de las matemáticas y de la ciencia. Y esto es lo que nos interesa reseñar en las siguientes páginas de este libro

1.6 EL SIGLO XIX Y LAS NUEVAS MATEMÁTICAS

En el siglo XIX, los temas que se desarrollarían fueron las Geometrías no euclidianas, la Teoría de Números, la Geometría de Grupos y el Algebra en general, el Análisis con variables complejas; y en la segunda mitad de ese siglo aparecería la Lógica Matemática y la Teoría de Conjuntos.

Dos factores claves

Hay dos elementos de la primera parte del siglo XIX que ocuparon un papel esencial en la historia de las matemáticas:

  • por un lado, la construcción de números que no seguían lo esperable en ellos, los cuaterniones de William Hamilton (1805-1865); y,

  • por otro lado, las geometrías no euclidianas.

    Estos dos resultados teóricos representaron un auténtico motor para sacudir el mundo matemático.

Los cuaterniones de Hamilton (dos libros condensan su obra: Lectures on Quaternions de 1853 y Elements of Quaternions de 1866, póstuma) eran números que no respetaban la propiedad de la conmutatividad, es decir, $AB=, lo que rompía con la concepción clásica o tradicional sobre las operaciones. William Kingdon Clifford (1845-1879) generalizaría los cuaterniones en lo que llamó bi-cuaterniones (1873-1876).

Por el otro lado, las geometrías no euclidianas abrían una interpretación para la geometría y para las matemáticas en general que parecía encontrar contradicción con la realidad física circundante. Como veremos, la idea central de las geometrías no euclidianas nacía de reconocer que uno de los axiomas de la geometría euclidiana clásica no se podía probar como una deducción directa de los otros axiomas que en esta geometría se daban. Al ser este famoso axioma, que se llamó axioma de las paralelas, un hecho independiente, se justificaba lógicamente la posibilidad de una proposición contraria al mismo; con un axioma contrario y los restantes axiomas euclidianos se podían construir geometrías diferentes. Los grandes creadores fueron Carl Gauss (1777-1855), Janos Bolyai (1802-1860) y Nikolai Lobachevsky (1793-1856). Sus contribuciones las estudiaremos con detalle más adelante.

Aunque el impacto de estos resultados fue extraordinario en la historia de todas las matemáticas del siglo XIX, no fue sino hasta el trabajo realizado por el alemán Bernhard Riemann, 1826-1866, (ya en la segunda parte del siglo XIX) que las geometrías no euclidianas serían integradas a las principales ejes de desarrollo de las matemáticas del siglo XIX. Algo así como que Riemann colocó a las geometrías no euclidianas en un marco teórico más amplio.

Antes de Riemann, sin embargo, se dieron intentos de generalización de la geometría clásica; aunque solo serían reconocidos después de la muerte de Riemann. Vale la pena citar el trabajo de Hermann Grassmann (Ausdehnungslehre, 1844), quien trabajó con espacios de $n$ dimensiones y cuyos resultados serían retomados décadas después para crear el análisis vectorial para espacios afines y métricos. También Arthur Cayley en 1843 había usado el concepto de espacio de $n$ dimensiones.

Geometría proyectiva

Un campo de la geometría que también posee importancia fue el estudio de las propiedades proyectivas de las figuras, lo que se suele llamar como la Geometría Proyectiva. Puede encontrarse trazos de ésta en Pascal y Desargues, y se puede señalar como referencia la obra desarrollada primeramente por Gaspard Monge (1746-1818), quien fue director de la Ecole Polytechnique en Francia y que, muchas veces, se caracteriza como el primer especialista moderno de la geometría. Monge publicó su libro Géométrie descriptive, que condensaba sus lecciones en la Ecole Normale entre 1794 y 1795, que utilizaba proyecciones.


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Víctor Poncelet

Fue, sin embargo, un discípulo de Monge, Jean Victor Poncelet (1788-1867), quien realmente hizo una gran sistematización de estas propiedades proyectivas de las figuras (Applications d'analyse et de géométrie 1813-1814, Traité des propietés projectives des figures , 1822).

En Francia, Michel Chasles (1793-1880) continuó la obra de Poncelet (Traité de géométrie supériure, 1852).

En Alemania, Jakob Steiner (1796-1863) también hizo geometría proyectiva (Systematische Entwicklungen, 1832). Tiempo después, el alemán K. G. C. von Staudt (1798-1867) construyó la geometría proyectiva sin usar magnitudes ni múmeros (en su obra Geometrie der Lage, 1847).

Estos trabajos también tendrían un impacto importante en las matemáticas del siglo XIX.

Álgebra

Uno de los campos más desarrollados en el siglo XIX también fue el álgebra, y una de las grandes creaciones del álgebra fue la Teoría de Grupos, donde la figura ciñera es la del francés Evariste Galois (1811-1832).


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Evariste Galois

Un conjunto de elementos forma un grupo con una operación si: el conjunto es cerrado bajo esa operación (operar dos elementos da otro del mismo conjunto), contiene un elemento neutro ($w*neutro=, para cada elemento existe un elemento inverso ($w*w^{-1}=), y la operación es asociativa $[x*(y*z)= El conjunto puede estar formado de números, puntos, rectas y otras figuras, transformaciones (algebraicas o geométricas) y otros objetos. Las operaciones pueden ser aritméticas, algebraicas o geométricas. La fuerza de generalización que estos instrumentos matemáticos poseen es extraordinaria.

Galois, usando ideas que había mencionado el matemático también francés Joseph Louis Lagrange (1736-1813) y el italiano Paolo Ruffini (1765-1822), expresó las propiedades fundamentales de lo que se suele llamar el Grupo de Transformaciones de las raíces de una ecuación algebraica.

A partir de un trabajo sobre estos grupos, muchos de los problemas clásicos podían ser resueltos como, por ejemplo, la trisección del ángulo, la duplicación del ángulo, la solución de las ecuaciones cúbica y bicuadrática, así como la solución de ecuaciones algebraicas de diferentes grados.

Aunque la obra de Galois fue anterior a la de los británicos, sus ideas no tuvieron impacto hasta 1846 cuando se publicaron. Su influencia condujo también a la elaboración del concepto de cuerpo a través de resultados de los alemanes Richard Dedekind, Leopold Kronecker (1823-1891) y Ernst Eduard Kummer (1810-1893).

En el mundo británico, ya mencionamos los trabajos algebraicos de Hamilton y Clifford, también debemos mencionar que muchos de los resultados de los ingleses en el siglo XIX fueron en el álgebra y sus aplicaciones a la geometría; entre los nombres más relevantes que podemos citar están: Cayley, Sylvester y Salmon. Por ejemplo Cayley trató de dar una sistemática teoría de los invariantes de formas algebraicas, con simbolismo propio y y sus leyes (algo así como una contraparte algebraica de la geometría proyectiva de Poncelet); sus trabajos le permitieron integrar la geometría métrica dentro de la proyectiva. James Joseph Sylvester (1814-1897) obtuvo una teoría de los divisores elementales (1851) y una ley de la inercia de formas cuadráticas (1852). George Salmon (1819-1914) contribuyó esencialmente en la redacción de textos en geometría analítica y teoría de invariantes que fueron decisivos para muchas generaciones. La influencia anglosajona llegó a los Estados Unidos, lo que se aprecia en la obra de Benjamin Peirce (1809-1880).

No solo en el mundo anglosajón tuvieron impacto los algebristas británicos. También en Alemania, con matemáticos como Otto Hesse (1811-18749 , Siegfried Heinrich Aronhold 81819-1885), Alfred Clebsch (1833-1872) y Paul Gordan (1837-1912).

Geometría y álgebra

Buena parte de los trabajos en geometrías no euclidianas, geometría proyectiva y en álgebra y teoría de grupos, fue sintetizada de una manera extraordinaria por un gran matemático alemán: Felix Klein (1849-1925).

En 1872, Klein sistematizó la geometría usando la teoría de grupos en algo que se llamó el Programa de Erlangen. Una geometría era el estudio de las propiedades de figuras que se mantienen invariantes cuando se aplica un grupo de transformaciones. El asunto se puede poner así: al ampliar o reducir el grupo se pasa de una goemtría a otra. Se asocia, entonces, grupos de transformaciones y clases de geometrías. Un ejemplo: la geometría euclídea plana se asocia al grupo de transformaciones dado por las traslaciones y rotaciones en el plano (los objetos son las figuras del plano invariantes bajo este grupo de transformaciones); la geometría proyectiva se asocia a un grupo que se denomina precisamente proyectivo.


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Felix Klein

Esta aproximación revolucionaria dominó la geometría hasta hace poco tiempo. La Teoría de Grupos permitía la síntesis de los trabajos algebraicos y geométricos de Monge, Poncelet, Gauss, Cayley, Clebsch, Grassmann y Riemann. Para que se tenga una idea, Klein demostró que las geometrías no euclidianas se podían concebir como geometrías proyectivas.

Debe mencionarse en todos estos resultados la colaboración de un gran matemático noruego: Sophus Lie (1842-1899), que con Klein juntos comprendieron la importancia del uso de los grupos; de hecho, mientras Klein enfatizó los grupos discontinuos, Lie lo hizo en los continuos.

Tal vez podamos decir que al igual que la Geometría Analítica en el siglo XVII integró la geometría clásica con métodos algebraicos desarrollados por los algebristas del Renacimiento y rescatando tradiciones medievales y árabes, Klein también integró esta vez resultados de la geometría del siglo XIX con el álgebra de la misma época. Estos vínculos entre álgebra y geometría, como también sucedería entre todas las diferentes disciplinas y campos de las matemáticas, se convertirían hasta hoy en día en una característica esencial de la matemática moderna.

La lógica

Dos asuntos plantearon el desarrollo de los métodos lógicos en las matemáticas del siglo XIX. Uno de ellos fue los problemas de rigor, las "lagunas'', que se encontraron en el desarrollo del Cálculo; esto condujo a una construcción más rigurosa de los métodos infinitesimales y de los números reales (especialmente los irracionales). Los trabajos de Bernard Bolzano (1781-1848), Augustin Louis Cauchy (1789-1857), Karl Weierstrass (1815-1897) y Richard Dedekind (1831-1916), y hasta el mismo creador de la teoría de conjuntos Geor Cantor (1845-1918), se colocan en esta dirección.

Por otra parte, más por el lado algebraico (generalización de objetos, reglas operatorias, simbolismo) se encuentra los resultados de los británicos Augustus De Morgan (1806-1871) y especialmente el trabajo de George Boole, 1815-1864, (The Laws of Thought, 1854) que trató de construir una álgebra de la lógica, en la dirección de lo que había sido una idea de Leibniz: una characterica generalis, es decir: un lenguaje simbólico y operatorio para realizar el pensamiento. Los trabajos de Boole superan los de Leibniz (que ya habían intentado ser superados por diversos autores previos: Segner, J. Lambert, Ploucquet, Holland, De Castillon, Georgonne). Sus trabajos también van a servir como base para Jevons, el mismo De Morgan y el norteamericano Charles Sanders Peirce. De Morgan había establecido en su Formal Logic de 1847 que la lógica se refiere esencialmente a relaciones, al igual que Boole. Peirce extendería estos resultados en sus escritos entre 1870 y 1893, y Schröeder los sistematizaría. El énfasis en las relaciones era una consecuencia del flujo general que apuntalaba la axiomática y de una nueva aproximación hacia la matemática y la lógica. Peirce enfatizó los conceptos de "función proposicional'' y los cuantificadores. La conjunción de relaciones, clases, funciones proposicionales y cuantificadores abría una nueva etapa en la lógica y describía el panorama de las misma previo a un gran lógico alemán: Frege.

Estos trabajos motivaron en buena parte el proyecto logicista de Gottlob Frege que buscó toda su vida reducir las matemáticas a la lógica (Die Grundlagen de Arithmetik, 1884). Para buscar su cometido, Frege construyó el aparato simbólico más importante de la lógica desde Aristóteles (Begriffsshrift, 1879). En esa dirección se colocó durante bastantes años la obra del inglés Bertrand Russell (1872-1970); su libro escrito con Alfred North Whitehead (1861-1947), Principia Mathematica, es un clásico de la filosofía de las matemáticas y de la lógica.

Resulta intersante mencionar el trabajo en lógica matemática del italiano Giuseppe Peano (1858-1932), que buscaba -como Frege- un lenguaje formalizado para expresar las matemáticas (padre de símbolos como: $\supset $ contiene a$,\in $ pertenece a$,\cup $ unión).

En una perspectiva diferente, pero dentro de la motivación de formalizar las matemáticas, se encuentra una parte de la obra del gran matemático alemán David Hilbert (1862-1943). Peano había ofrecido una fundamentación formal y axiomática del álgebra y el análisis, pero faltaba la geometría; Hilbert asumió esa tarea en su famoso libro Grundlagen der Geometrie (1899) Hilbert usó 21 axiomas para reconstruir el edificio de la geometría euclidiana.

El énfasis en los aspectos formales y axiomáticos, dio pie para una filosofía de las matemáticas que se denominó formalismo, y de la que Hilbert fue su principal exponente. Aunque el formalismo tenía cosas en común con el logicismo de Frege y Russell, había diferencias filosóficas de fondo.


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David Hilbert

No sobra mencionar otra aproximación a estos intentos de fundamentación de las matemáticas: el intuicionismo, desarrollado esencialmente por el holandés L.E.J. Brouwer (1881-1966), que afirmaba que lo más importante para la naturaleza de las matemáticas era la intuición y no el lenguaje y la lógica. En el bando intuicionista estuvo uno de los colegas de Einstein en Zürich en 1913, y un gran matemático: Hermann Weyl (1885-1955). Toda esta temática ocupó un lugar importante en las primeras décadas del siglo XX.